20 nov. 2017

Carta a un personaje abandonado

14 días seguidos escribiendo la historia de Ana. Todas las noches, en un cuaderno espiralado, me senté a escribir todo eso que le pasaba a Ana. Teníamos una especie de pacto. Todas las noches nos juntábamos a charlar. Pero una noche le fallé y la deje sola. Así que para pedirle perdón decidí escribirle una carta.
Para todos los que anden un poco  perdidos, puede que esta carta les ayude. Y para todos los que sientan que lo que están escribiendo anda medio mal, les recomiendo que le escriban una carta a alguno de sus personajes. Les juro que funciona.

Ana,

Perdón por haberte dejado abandonada. Pero es que a veces la vida se te cruza en el camino y no te deja avanzar ni una palabra.

Sé que estas un poco perdida, que dejaste el mar por la ciudad, que te mudaste por él, y ahora es él el que se fue. Volver a estar sola es difícil. Reacomodarse a la rutina de no tener a alguien al lado, aprender a estar  en silencio pero sin dejar que el silencio se adueñe de todos los rincones de tu departamento. Te entiendo, en serio. Pero tenes que hacer algo.

Tendrías que volver al mar, reencontrarte con quien fuiste antes de que lo conocieras. No podemos volver atrás, ni deshacer lo que hemos hecho. Pero tal vez, charlar un poco con esa chica que dejaste mirando el mar te ayude. Ella quedo atrás hace mucho tiempo, así que puede ver las cosas desde otra perspectiva más amplia. Quizás ella vea algo que vos te estas salteando.

Ana, tal vez vos sola puedas ayudarte a salir de este pozo en el que caíste. Y si no podes sola, responde esta carta que tengo un montón de palabras. Juntas podemos encontrar las necesarias para cambiar un poco el rumbo de tu historia.

Te quiere,

la chica de las palabras.


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16 nov. 2017

Mirar el cielo


Camino los cuarenta y cinco minutos que separan la casa de mi hermana, de la mía. 

Son las cinco y media de la tarde así que las calles están llenas de autos. 

Me desvío y tomo el puente peatonal que cruza el río.

Voy con el ceño fruncido porque algo pasó. Siempre pasa algo, siempre vamos con la cara arrugada, como si la sonrisa se nos fuera a gastar.

Y de pronto miro hacia arriba. 

Estoy debajo de un pequeño túnel formado por plantas que se han estirado tanto que se han unido. Es un techo verde. Pero lo que me llama la atención son las flores amarillas que caen en cascada y el pequeño agujero que deja ver un pedazo de cielo.

Y de pronto sonrío.

Me olvido de lo que me pasó.

Me gusta mirar para arriba y encontrarme con el cielo. En especial ver las hojas dibujadas contra esa lona azul sin nubes. O las palmeras despeinadas por el viento. O las ramas secas en otoño que 
parecen arañarlo. 

No importa de qué color sea, siempre es hermoso, infinito. Y siempre me hace sonreír. 

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13 nov. 2017

Recuento de cosas pendientes




Estoy frente la página en blanco y no sé cómo empezar. Estoy escribiendo mucho pero siento que nada es para el blog, así que este espacio sigue vacío. 

Me obligo a sentarme y a empezar y esto es lo que sale: una lista sin mucho sentido que resume todo lo que está pasando. Las listas siempre me ayudan a ordenarme así que aquí vamos:

-Me robé dos libros que se suponía tenían que ser donados a una biblioteca: Lolita y La Abadía de Northanger.

-Ya comencé a leer Lolita, durante mis viajes en colectivo. Por las noches leo Por trece razones

-Me quedan dos semanas para terminar de cursar.

-Me quedan 27 días para irme de viaje. 

-Me quedan muchas cosas para hacer antes de irme.

-Estoy evitando hacer todas esas cosas que tengo que hacer, porque si las hago el tiempo va a pasar aún más rápido. 

-Hago listas de cosas que tengo que hacer, pero luego no tacho ningún ítem.

-Sé que no me voy a poder llevar demasiadas cosas para el viaje, pero quiero llevarme al menos un libro ¿Alguna recomendación?

-El calor ya empezó y ya me picaron muchos mosquitos.

-Hace mucho que no me compró ningún libro nuevo y extraño esa sensación. Estando de viaje pienso comprarme muchos, muchos libros, no importa el peso.

-Estoy animándome a escribir más poesía en inglés.

-Estoy escribiendo todos los días y ya me compré una libreta para el viaje.

Y hasta que llegamos. Hay más cosas, pero algunas no las recuerdo y otras siento que los aburrirían así que freno acá y les deseo una buena semana a todos. 


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19 oct. 2017

Viajar en colectivo sin un libro



https://unsplash.com/photos/e4vnIhcyn1E

Subo al colectivo y me doy cuenta de que me olvide de agarrar un libro. 

En el colectivo de ida duermo, a la vuelta leo. Ya es mi ritual de los viajes a capital. Pero hoy me olvide. Anoche terminé el que estaba leyendo y esta mañana me olvide de agarrar otro. 

Entonces empieza la agonizante tarea de encontrar otra cosa para hacer. 

Reviso el celular, me aburro, lo guardo en la mochila. 

Saco una libreta y empiezo a escribir, pero la letra me sale horrible y tengo que hacer mucha fuerza con la muñeca. Pongo punto y la guardo.

Empiezo a escuchar música y miro por la ventana. Miro el camino que recorro tres veces por semana pero que casi nunca miro porque, o estoy durmiendo o estoy leyendo. 

De pronto diviso a un chico tres asientos más adelante. 

Tiene un libro. 

Fuerzo la vista e intento descifrar alguna palabra, tengo sed de la tinta sobre el papel, pero no llego a ver nada. 

Suspiro resignada y observo a las tres personas que viajan paradas. Las tres escuchan música. 

Vuelvo a mirar al chico. 

Termina un capítulo y guarda el libro.

Algo dentro de mi tira hacia adelante. 
Tengo unas ganas increíbles de estirar el brazo y quitárselo, pedirle que me lo preste, por lo menos por un ratito. 

Cierro los ojos. Como a los bebes el movimiento del colectivo me duerme. 

Me despierto sobresaltada cuando estamos a punto de llegar a Lujan. La música sigue sonando. Aprieto pausa  y vuelvo a guardar el celular. 

Llegamos. 

Me bajo del colectivo.

Me tengo que subir a otro.

Sigo sin tener un libro.


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12 oct. 2017

Palabras robadas: Elena Ferrante



He estado un poco desaparecida por acá, pero estoy leyendo mucho y escribiendo mucho. Estoy preparándome para el verano, ya que me voy tres meses de viaje y todavía tengo muchas cosas por hacer. Pero para olvidarme de mi lista de cosas pendientes, leo dos o tres libros a la vez. Uno de ellos es Crónicas del desamor de Elena Ferrante, una autora de la que se sabe muy poco, pero de la que es imposible no enamorarse. Sus historias son un poco tristes, grises, pero son muy sinceras, intimas. Sus personajes van más allá de las acciones. Sus historias son un viaje al centro mismo del personaje, a su cabeza y a su corazón. 

Aquí les dejo algunas de las frases que he ido recolectando:

"Decir es encadenar tiempos y espacios perdidos"

 
"Me sentí un objeto en el centro de la habitación en misterioso equilibrio"



“El futuro será así, pensé.  La vida de los vivos junto al olor húmedo de la tierra de los muertos, la atención junto a la desatención, los latidos de entusiasmo del corazón junto a las bruscas pérdidas de significado. Pero no será peor que el pasado.”

“Un reloj estropeado cuyo corazón de metal seguía latiendo y por eso estropeaba el tiempo”

“Quería escribir historias llenas de corrientes de aire, de rayos filtrados en los que bailase el polvo. Además me gustaban los autores que te obligan a asomarte por cada renglón para mirar abajo y sentir el vértigo de la profundidad, de la negrura del infierno”.


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21 sept. 2017

Lo que no te mata te hace más fuerte, David Lagercrantz



Lisbeth Salander está inquieta. Ha participado en un ataque hacker sin razón aparente y está asumiendo riesgos que normalmente evitaría. Mientras, la revista Millennium ha cambiado de propietarios. Quienes le critican, insisten en que Mikael Blomkvist ya es historia.
Una noche, Blomkvist recibe la llamada del profesor Frans Balder, un eminente investigador especializado en Inteligencia Artificial quien afirma tener en su poder información vital para el servicio de inteligencia norteamericano. Su as en la manga es una joven rebelde, un bicho raro que se parece mucho a alguien a quien Blomkvist conoce demasiado bien.
Mikael siente que esa puede ser la exclusiva que él y Millennium tanto necesitan, pero Lisbeth Salander, como siempre, tiene sus propios planes.

Cuando me enteré de que iba a salir la cuarta parte de la trilogía Millenium, sentí miedo. Para los que no lo sabían, el autor de los tres primero libros falleció antes de que las novelas se publicaran, por lo cual el cuarto libro lo escribió otro escritor que era amigo de Stieg Larson, el autor. Tenía miedo de que no pudiera seguir con la línea del resto de los libros o que cambiara los grandiosos personajes que creó Larson. Así que dejé pasar el tiempo y recién ahora lo leí.

Debo decir que no me decepcionó. La verdad puede que se note un cambio sutil en la escritura, quizás en la historia pero de todas maneras, es muy fiel al resto de la saga. Otra vez nos encontramos con Lisbeth y con Mikael envueltos en un caso de espionaje, hackers, filtrado de información, etc; cada uno, desde su lugar, va a ir investigando, y vamos a poder seguir descubriendo de a poco más de la historia de Lisbeth. Para quienes no lo saben soy la fan número uno de Lisbeth.

Este libro, al igual que los demás, tiene muchos personajes (algunos nuevos, otros ya los conocemos) y mucha información pero de todas maneras se lee solo, te metes muy rápido en la historia y no podes dejarlo hasta el final. Es un poquito más liviano que los anteriores o al menos así lo sentí yo, la trama evoluciona un poco  más rápido.  El caso que investigan se cierra pero quedan ciertos cabos sueltos para el próximo libro (sinopsis aquí).

En fin, como reseña es una mierda lo que escribí, pero solo venía a decirles que lo leí y me encantó, poder rencontrarme con los personajes y con estas historias de hackers y mafias. También vengo a decirles que tienen que leer estos libros. Ya. 

Reseñas de los tres primeros libros AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ


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